La Pared

Este es uno de mis escritos más viejos, tiene años dejándose cambiar y pulir. A veces sale a la luz y otras suele ocultarse. Tiene finales diferentes, sugerencia de un amigo, pero este es sin duda el que más me gusta. 

La pared me devolvió mi reflejo

Parece extraño, ya que no es un espejo, pero aún así yo podía verme, fría y gris,

aparentemente lisa, pero al acercarme un poco observaba con detalle las imperfecciones

e irregularidades, las capas desgastadas y agrietadas.

Al tacto: helada, tan helada como todos los inviernos juntos, sin veranos de luces y soles

calentando suavemente el exterior; con sus hirientes zonas ásperas y duras.

Aunque podía verme, mi reflejo no tenía ojos, sólo un par de cuencas vacías sin nada

dentro. Oscuridad total.

Mis labios se veían palpitantes, rojos, muy rojos, como si los hubiesen utilizado por largo

tiempo y ahora, hinchados de dolor, se lamentaban calladamente por su sufrimiento.

Mi cara, cuello, torso y extremidades se confundían con el descolorido tono del muro,

que ya después de tantos años parecía mostrarse moribundo.

Sólo el abundante cabello rojo sobresalía en ese no-espejo, cayendo largo, en suaves rizos

que se sobreponían unos a otros bañándome toda.

Mientras me observaba con atención en ese improvisado y único espejo percibí un ruido

a lo lejos, muy tenue, casi imperceptible, que me hizo entrar en alerta de inmediato y

despertó, una vez más, esa sensación ya usual en mí.

Cerré los ojos y presté atención.

¿Será un animal pequeño? -¡No!-

Afine el sentido. Ahí estaba, un poco más fuerte, más cerca.

-¡No! No era un animal pequeño, era el animal grande.

Me preparé entonces.

Ya era inevitable.

Me volví una vez más hacia el reflejo que había dejado hace un segundo, pero ya no

estaba, se había ido, sólo quedaba esa sensación ocupando ahora todo en mí; no había

cabida para recrear otra imagen, ya no.

El ruido se acercaba.

Ya era inminente.

Los sentidos entraron en su estado máximo.

Sentí el olor, un dulce aroma, aún de espaldas percibí su sombra

Ya era hora

Mi boca, antes seca, salivaba, si eso era aún posible.

Me volví

Ahí estaba.

Era ahora.

La sensación lo cubrió todo, lo devoró todo.

Y fue el final……. para mí.

Allegra

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Acerca de roxxy/allegraluna

Diseñadora, Profa. de Castellano y Literatura, Comerciante. Amante de los estudios virtuales y la cocina. A veces asocial, respetuosa de la libertad individual, Opend Mind. En ocasiones mis alters se apoderan de mí y empiezan a plasmar sus historias, así al venir las ideas buscan el camino a la luz a través de mi mano. Buenas o malas, así salen y así las plasmo.
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